martes, 9 de agosto de 2011

EMPATIAS

Mi perra se llama Pinta.

Cuando oye ruidos extraños o poco familiares, se pone nerviosa.

Cuando ve fuego, se pone nerviosa.

Cuando presiente una pelea, se pone nerviosa.

Cuando esta en la oscuridad o en soledad, se pone nerviosa.

Cuando la engaño, se pone nerviosa.

Cuando no la saco a pasear, se pone nerviosa.

Cuando la ignoro, ladra y se pone nerviosa.

Los niños, la transforman alegre.

El aire libre, la vuelve alegre.

Nuestra compañía, la afirma alegre.

¡¡Cada vez me parezco más a Pinta!!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario