Mi perra se llama Pinta.
Cuando oye ruidos extraños o poco familiares, se pone nerviosa.
Cuando ve fuego, se pone nerviosa.
Cuando presiente una pelea, se pone nerviosa.
Cuando esta en la oscuridad o en soledad, se pone nerviosa.
Cuando la engaño, se pone nerviosa.
Cuando no la saco a pasear, se pone nerviosa.
Cuando la ignoro, ladra y se pone nerviosa.
Los niños, la transforman alegre.
El aire libre, la vuelve alegre.
Nuestra compañía, la afirma alegre.
¡¡Cada vez me parezco más a Pinta!!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario